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El cine colombiano se hace presente en esta nueva edición de Sanfic con El abrazo de la Serpiente, aclamado film de Ciro Guerra, que dio mucho que hablar en el escenario internacional por su gran calidad técnica, argumento crítico y belleza; nominada a los Oscar como Mejor película de no habla inglesa en la pasada edición de los premios de la Academia, esta realización se consagra como una obligatoria dentro del escenario del cine latinoamericano actual.

Basada en las anotaciones de dos exploradores que se hacen llamar científicos, Guerra construye un relato alucinante, en donde tal cual viaje, deleita con una cosmovisión ancestral y ajena al hombre blanco, impregnada de la sabiduría de la Selva.

La película cuenta dos historias en dos épocas distintas: La primera, sobre el etnólogo alemán Theodor Koch-Grünberg, quien, gravemente enfermo, es llevado por su asistente Manduca a buscar la ayuda del chamán Karamakate, conocedor de los secretos de la yakruna, la flor de  una planta sagrada de su pueblo.

La otra ocurre décadas después y es acerca de  Richard Evans Schultes, un científico estadounidense quien también va tras la yakruna luego de conocer los diarios de Theodor, e impulsado por el contexto de su época.

El abrazo de la serpiente theo
El abrazo de la serpiente richardi

Mediante Karamakate -el chamán- ambas historias convergen y se van desarrollando. Los vacíos argumentales en El abrazo de la serpiente no existen justamente por este recurso brillante que hace de la película en toda su extensión, exquisita y absorbente. Karamakate es alma que hace palpitar el corazón mismo de la historia.

Un auténtico ensayo audiovisual

De una manera sutil pero de calidad y elegancia,  Guerra expone porqué al hombre blanco solo se le adjudica ese color por la piel (y nada más).

Por un lado, los señores del caucho mataban y explotaban al aborigen como si fueran bestias para el beneficio personal y en nombre del dinero; por otro, las misiones católicas se encargaban de aniquilar pueblos por un bien mayor. Por la voluntad y en el nombre de Dios.

Así, toda lengua aborigen era considerada la lengua del demonio. Los niños debían llevar nombres bíblicos y vestir a la usanza cristiana. Debían hablar, pensar, cantar como el hombre blanco, máximo redentor de los que se han privado de conocer la Palabra.

El sincretísmo cultural no se daba en esta parte abandonada del mundo (como sí se dio en latitudes más australes). Al menos no de manera dogmática, sino más bien para endiosarse. Se acababa desde adentro con una cultura -que como tantas otras- tenía su propia tradición que cantar pero que, sin embargo, nunca se oirá.

El abrazo de la serpiente ninos y cura

¿Dónde está la verdadera genialidad de la película? No está en su fotografía (que por cierto es preciosa). Tampoco en su guión (magnífico). Menos aún en sus locaciones (majestuosas). La verdadera genialidad -y que la consagra como obra maestra- es que está hablada en más de un 95% en la lengua de los aborígenes. Esto no sólo le da un bello toque de distinción, sino que además es, de alguna manera, una forma de entonar esa canción prohibida por el colonialismo de un pueblo sojuzgado, que permanece sin ser oído; de esa tradición ancestral casi extinta. El último grito de américa directo desde algún lugar de la Selva colombiana.

La genialidad de Guerra queda reflejada precisamente aquí, en lo lingüístico,  ya que no deja pasar por alto las barreras del idioma en la construcción de su ficción. Hay un trabajo loable de los actores de empaparse culturalmente, rompiendo así con el método Hollywood. Me explico:

Durante toda la historia humana ha existido un constante trabajo intelectual por parte de diferentes civilizaciones para aprender a hablar el idioma del otro. Esto, que es tan obvio, suele “solucionarse” con un personaje secundario que las hace de traductor y que únicamente está ahí para hacer más verosímil la historia. Aquí no. Hubo preparación para abordar la comunicación entre las partes, con un debido aprendizaje por parte del elenco que dio como resultado un guión que desarrolla un estereotipo diferente del blanco al que estamos acostumbrados: ya no se trata del explotador, indolente y sádico, que se comunica por medio del látigo y privaciones (el que tan bien interpreta Klaus Kinski en las cintas de Werner Herzog); sino la de un hombre letrado, culto; que aprende el idioma en busca del conocimiento que permita perpetuar una cultura ya casi extinguida.

Un deleite visual

El resultado es tan espectacular, que de alguna manera increíble, Guerra demuestra que no era tan loco después de todo privarnos de los colores de la selva, pues lo consigue mediante un trabajo a dos tonos impecable; que sin pretenderlo probablemente, evoca el trabajo fotográfico del peruano Martín Chambi. Porque a ratos, la película nos regala verdaderas postales maravillosas. A lo Chambi.

El abrazo de la serpiente

El abrazo de la Serpiente decanta la sustancia misma de la selva: como evocadora de locura, de desquicio y enfermedad para el hombre blanco. Y como fuente emanadora de sabiduría y vida, para el aborígen.

Imposible no evocar a las películas de Herzog. Sea Aguirre la ira de Dios, por los paisajes y las eternas navegaciones por el Amazonas; Cobra Verde, por ese vestigio a colonialismo; y Fitzcarraldo, por el negocio del caucho y la hipocresía.

  • Cine Hoyts Parque Arauco: miércoles 24 de agosto a las 19:30 hrs.
  • Cine Hoyts La Reina: viernes 26 de agosto a las 22:20 hrs.
Embrace of the Serpent (2015)
Embrace of the Serpent poster Rating: 8.1/10 (5,145 votes)
Director: Ciro Guerra
Writer: Ciro Guerra, Theodor Koch-Grunberg (based on the diary by), Richard Evans Schultes (based on the diary by), Jacques Toulemonde Vidal
Stars: Nilbio Torres, Jan Bijvoet, Antonio Bolivar, Brionne Davis
Runtime: 125 min
Rated: NOT RATED
Genre: Adventure, Drama, History
Released: 25 May 2015
Plot: The story of the relationship between Karamakate, an Amazonian shaman and last survivor of his people, and two scientists who work together over the course of 40 years to search the Amazon for a sacred healing plant.