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En Wambollywood te contamos cuáles son las mejores películas sobre fugas y porqué debes verlas. ¡A ver qué te parece!

1. Le trou (1960, Jacques Becker)

1_Le trou

Inquietante, con pulso, metódica, buenos diálogos, buenísima y que si bien no cuenta con actores profesionales, poco importa. Lo hacen muy bien y por lo demás el interés se enfoca en los detalles. Eso queda claro. En el gran número de ellos, y no tanto en los personajes. De ahí se explica lo brillante. Los detalles priman en ayuda de los mismos presos. La imagen es la protagonista. Porque estamos frente a una película en donde la creatividad prima y el ingenio es lo que la hace avanzar. Porque hay que inventar todo: desde las herramientas para el escape hasta los más pequeños detalles. Y en donde lo geniales trucos tampoco tardan en llegar. La idea está. Hacer un túnel. Pero hacerlo ya es otra cosa. Una tarea difícil cuando no se tiene nada a mano. Le trou, una excelente película francesa en donde queda de manifiesto la genialidad de su director Jacques Becker quien murió antes de su estreno. Merece mis más grandes respetos porque si bien pareciera ser de lo más sofisticada, destaca por su simpleza. Merece ser la número 1. Sin lugar a discusión, el gran triunfo póstumo de Becker.

 2. Expreso de medianoche (1987, Alan Parker)

Basada en la novela vivencial de Billy hayes logra reflejar bastante bien el libro pero con aires de novedad gracias a un guión extraordinario del entonces primerizo Oliver Stone (quien se ganó Óscar por éste). La película además consiguió otro Óscar: para Giorgio Moroder y su extraordinaria musicalización. El reparto es otro acierto. Tanto Brad Davis como John Hurt se lucen. La película jamás afloja. Jamás pierde intensidad. La frustración, impotencia y ambiente de injusticia se respira al igual -pero más perfumada- que como se lee en el libro. Expreso de medianoche,  consigue empatía hasta la médula.

3. Fuerza bruta (1947, Jules Dassin)

Fuerza bruta El gran Jules Dassin nos regala esta obra maestra. Fuerza bruta es una historia que se edifica en los códigos de cárcel. En donde las torturas y el hacinamiento son parte del aire que respiran los reclusos día a día y que intentan perfumar con tabaco para hacerlos más tolerables. Los prisioneros de la celda R17, el gran Collins, la manipulación y el sadismo que ejerce el capitán Munsey que es un fascista hijo de puta con todas sus letras, son en definitiva elementos tan bien logrados que hacen funcionar a la perfección la atmósfera media Cine negro que construye Dassin.  Pienso que en el personaje de Munsey se concentra el atractivo. Como si fuera el director de orquesta que en vez de batuta llevara un látigo, y en vez de dirigir a músicos, despellejara con placer a sus presos. Guión impecable, detalles trabajados, flashbacks fundamentales para sumergirse en el relato. Fuerza bruta, una película llena de testosterona.

4. Un condenado a muerte ha escapado (1956, R. Bresson)

Estamos frente a una pieza delicada que vale la pena destacar porque arma cierta complicidad con el espectador. Contada de manera genial, con una voz en off que funciona a la perfección y en donde el fuera de campo se hace fundamental. En esta propuesta de Bresson ningún sentido queda sin ser considerado. El olor a encierro se siente y los ruidos y gritos sugieren lo que no se ve. Insisto, el fuera de campo se hace fundamental.

Con la repentina llegada de un nuevo compañero de celda (un niño de dieciséis años), Fontaine, un prisionero de guerra y protagonista de esta historia, tendrá que pensar rápido ¿confiar o no en su nuevo acompañante? Aquí el punto de inflexión que hará que se te acelere el corazón hasta el final.

Si bien aquí ocurre algo atípico (el que el título nos revele el éxito de la fuga), no se hace obvia. Se trata de un relato muy bien contado del Cuándo y Cómo de la fuga. Porque el título ya nos cuenta el Qué; y el Porqué en este tipo de películas no es necesario entrar a explicar.

Un condenado a muerte ha escapado, una cátedra del buen uso del lenguaje audiovisual.

5. The Shawshank Redemption (1994, Frank Darabont) 4_condenado

Es prácticamente una receta: película basada en alguna historia de Stephen King está destinada a ser buena. En el caso de esta, a ser buenísima porque sí, The Shawshank Redemption es tremendo peliculón. Y si bien logró el reconocimiento que se merece algo tarde (en su época fue nominada a 7 Óscar pero no ganó ninguno) se hizo justicia y eso es lo importante. IMBb la catalogó en su ranking como la mejor película de todos los tiempos con nota 9,2. Un gran reconocimiento, pero aterricemos, que  tampoco es para tanto.

La actuación de Morgan Freeman como Red se roba todos los elogios. Nuevamente como actor secundario pero como el mejor actor secundario. Tim Robbins como Andy Dufresne también se luce. Tremendo. Y por supuesto, el final de esta película es sin lugar a dudas uno de los más fuertes argumentos para ser considerada genial. Pero claro… un argumento que no se puede contar. The Shawshank Redemption, una hermosa historia de amistad.

6. Papillon (1973, Franklin J. Schaffner)

Henri Charriere, o más conocido en los bajos fondos parisinos como “Papillon” (interpretado por Steve McQueen), es el protagonista de esta historia basada en una historia real que el mismo Charriere llevó al papel. Básicamente trata de un hombre que fue condenado por un crimen que no cometió. Nada nuevo hasta el momento. Pero lo que hace sencillamente notable a Papillon son esas ganas de vivir para poder saciar de una vez por todas la sed de venganza que le provoca el el abrumador sol del “Infierno Verde” también conocido como Guayana Francesa. Y aquí algo interesante: la cárcel es un territorio lejano destinado para dicho fin y para ningún otro. Si bien tiene edificaciones y celdas, la relación con el entorno se hace permeable. Estás libre pero no lo estás. Hay vigilantes pero no del todo eficaces porque saben que si escapas no lograrás sobrevivir. Ahí su relajo. En el Infierno Verde sientes el perfume de la vegetación; y la libertad la ves, convives con ella pero eso es todo. Es una suerte de castigo psicológico: te sientes libre pero sin embargo no lo estás.

Papillon, la gran historia de un ser humano.

 7. La grande illusion (1937, Jean Renoir)

La grande evasión Brisas cómicas se respiran en esta historia. Más aterrizada que las anteriores y en donde el gran relato es, sin duda, la camaradería. Se trata de un grupo de prisioneros franceses recluidos en un campo de concentración alemán durante la Primera Guerra Mundial que planean hacer un túnel. Más que la fuga misma, son las relaciones humanas lo que hacen de esta película de Renoir una gran apuesta del género. Lo interesante a considerar para ser vista es su contexto: estamos frente a una película anterior a la Segunda Guerra. La imagen de los alemanes como Nazis no aplica. Se tratan de los mismos enemigos pero diferentes. 

 

 

Menciones honrosas

Fuga de Alcatráz (1979) dirigida por Don Siegel y protagonizada por un sólido Clint Eastwood, Soy un fugitivo (1932) de Meryn LeRoy, Los doce del patíbulo (1967) de Robert Aldrich con las actuaciones de Lee Marvin y Charles Bronson; y por supuesto, El gran escape (1963) de John Sturges en donde comparten pantalla Charles Bronson junto a Steve McQueen. El único problema de esta película es la musiquita característica que parece de sala cuna.